Osteoporosis en Medicina Integral de la mujer

Dr. Vicente Pérez Naranjo Sin categoría Dejar un comentario  

La Osteoporosis es un proceso frecuente en la mujer y constituye un factor de riesgo de fractura en los huesos expuestos con la edad.

Podemos considerarla enfermedad de la civilización ya que a  mayor esperanza de vida mayor es la incidencia de porosidad en los huesos y por tanto de fractura  en lugares concretos como la cadera, la columna que provoca dolor y hundimiento vertebral, la muñeca ( Colles ), etc.

En la mujer particularmente la Menopausia con el declive de las hormonas constituye una de las causas que más influye en la fragilidad ósea.

Desde la Medicina Integral se aborda el problema de forma preventiva intentando considerarla desde edades tempranas, incluso desde los cuidados de la mujer embarazada y la nutrición del bebé.

Existe una herencia genética y una serie de factores epigenéticos del entorno que habrá que evaluar individualizadamente de forma que cada persona se haga responsable de su propia salud evitando la medicalización excesiva que a veces es contraproducente y no exenta de efectos secundarios.

La alimentación, el ejercicio físico adecuado, evitar tóxicos, dependiendo de la latitud una cierta insolación que transforme la Vitamina D y otros factores forman la base de la medicina preventiva.

Hay muchas especialidades médicas que conjuntamente con el médico de familia atienden a las personas con riesgo de osteoporosis (traumatólogos, reumatólogos, ginecólogos…) pero en ningún caso hemos de perder la visión global del paciente que se evalúa en función de los riesgos y beneficios de cualquier actuación sanitaria.

La Densitometría Osea y a veces algunos datos analíticos y de organometría funcional conjuntamente con la indispensable historia clínica evalúan las necesidades de cada persona.

La Medicina Integral da prioridad a los tratamientos Bionutricionales que permiten re-equilibrar terrenos ácidos des-mineralizados o de otro tipo por carencia o por exceso en el Climaterio Femenino.

Sólo en casos especiales se emplean tratamientos farmacológicos con antirreabsortivos, formativos o acción dual.

Como la vida misma el binomio salud enfermedad se encuadra en un proceso en el que continuamente hay creación, conservación y destrucción y los médicos somos los testigos activos cuya misión es promover el bienestar.